Hoy vengo a escribir.
No se de qué, no se por qué.
Simplemente vengo a escribir.
Vengo a redactar lo que pasa por mi cabeza.
Hoy tengo bronca, estoy angustiada y tengo miedo.
Bronca que produce la impotencia de no poder hablar.
Angustiada porque tengo adentro mio demasiadas palabras no dichas.
Miedo por lo que vendrá. Miedo por lo que pasará al sacarlo de adentro.
Quiero decir: gracias y perdón, a todos los que me hicieron mierda y me tiraron al piso. Con o sin intención.
Por ahí la culpa fue mia. Digo, entregarse sin más. Dando el todo por el todo...sin esperar nada a cambio. ¿Sin esperar nada?
Bueno, sí. Algo de respeto, algo de cariño. (¿Es pedir tanto?)
No voy a pedir que me quieras, si no querés hacerlo. Pero por lo menos podés avisar que ya no estás interesado. No le hablo a nadie en particular. Le hablo a todos esos "hombres" que de un día para el otro "dejaron de querer". A todos esos, de corazón: GRACIAS.
Hoy lo puedo decir con todas las letras: me la banco.
Me banco que me lo digan de frente, aunque ninguno tuvo las pelotas de hacerlo.
Puedo vivir sabiendo que "no querés estar conmigo", lo que realmente me molesta es darme cuenta que estuve todo ese tiempo con una persona que no tenía las pelotas para afrontar lo que sentía (ni para bien, ni para mal).
Y también digo: PERDÓN.
Soy una rompepelotas, y lo digo con todas las letras, pero, ¿Qué mujer no lo es?
Algunos me hablaron de un "límite".
Sinceramente, no se cuál es el límite. Y sigo sin saberlo.
Cuando lo averigue, se los cuento.
Hoy se que no tengo límites, y estoy alerta, por ahí un día de estos lo encuentro. Vaya uno a saber las vueltas de la vida.
Mientras tanto pido perdón por los planteos pelotudos y por mi impuntualidad.
Por el resto, no. No pienso pedir perdón por ser cómo soy.
Me decían:
-¡Estás loca!
-¡Chocolate por la noticia, corazón!
Me conociste así, y así sigo.
A veces con una actitud que me llevo el mundo por delante y otras veces acurrucada como un pollito mojado que tiene miedo a las películas de terror (incluida Scary Movie).
Y bueno, sino te gusta ahí está la puerta. Tal vez ese fue mi error, dejar la puerta abierta...
En realidad, mejor. Así se fueron yendo como llegaron, espero que diferentes, espero que hayan aprendido algo. Porque yo, aprendí mucho. De todos y cada uno de ellos - tampoco es que fueron taaaantos - pero digamos que me dejaron algo. Algunos cosas materiales y otros me dejaron pensando, reflexionando.
Como no podía ser de otra manera, me encuentro a mi misma tipeando a la una y veinte de la mañana, tal y como el día que arranqué este blog hace ya tanto tiempo.
Estoy diferente. Estoy distinta.
Pasé una tormenta, y estoy de pie.
Tengo miedo, no lo voy a negar.
Pero es un miedo lindo. Es un miedo que me hace querer moverme, que hace que me den ganas de HACER.
Es la clase de miedo que te invita a enfrentarlo a decirle: "C'om, bitch! Bring it on!".
Vení futuro.
Soy más fuerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario